Desarrollo del graffiti y Street Art: Charla con José María Andrade Rion

José María Andrade Rion es un estudiante de la carrera de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Córdoba. Con él tuvimos una profunda charla en la que dematimos acerca del grafitti y el street art o arte callejero en la ciudad de Córdoba.

José María Andrade Rion

Con respecto al desarrollo del graffiti en Córdoba el joven artista opina que el graffiti y el Street Art se han difundido mucho a través de bibliografía, revistas de skate, ilustraciones, la informática y las redes sociales como también por las influencias de las grandes ciudades y en Argentina sobre todo por Capital Federal. Sostiene que el público participa cada vez más de muestras de grafiti y de esta forma este arte se convierte en parte del imaginario social y de la formación de la idiosincrasia popular.

Según José María, la cuestión del graffiti es aparecer en la mayor cantidad de lugares posibles lo que hace caer en el riesgo de preferir cantidad antes de calidad; esto estrechamente vinculado a cuestiones de velocidad y legalidad. También opina que en Córdoba está creciendo aunque, por otra parte sostiene que si a uno lo encuentran haciendo graffiti lo meten preso seguro por estar dañando propiedad pública o privada.

José conoció casos en los que amigos han tenido problemas por encontrarlos pintando. Él graffiteó un poco cuando era chico pero en realidad lo que más disfrutaba era de andar en skate. Nos contó que siempre tenía que pintar a escondidas por miedo a que me encuentren. Lo que él dice haber vivido del desarrollo del graffiti fue que la gente de apoco empezó a pintar en las calles y después empezaron a venir chicos de Buenos Aires para participar de eventos que vinculaban el rap con el graffiti y eso generaba intercambios. Un episodio importante que destaca es que comienzan a entrar al país las latas Montana, lo que permitía acceder a mejores colores, incluyendo fosfoluminiscentes.

“Los primeros graffiteros en Córdoba son los políticos”, asevera José María denominándolos graffiteros legales que poniendo su nombre buscan influenciar a los ciudadanos.

De acuerdo al punto de vista de este artista, el graffitero evoluciona desde buscar que su nombre se vuelva conocido hasta la formación de su impronta personal y en algunos casos se dan transformaciones de Alter Ego y personajes. Todo esto lo va permitiendo la misma cultura graffiti que no tiene reglas. A su vez expresa que pintar sobre la obra de otro puede terminar en conflicto y que allí entran en juego las crew que son grupos o tribus que comparten ciertas características que determinan su estilo e ideología como también que hay graffiteros que no les interesa más que pintar su nombre y no pretenden ir más allá de eso.

Para José en Córdoba hay muy buenos graffiteros aunque no haya muchas buenas producciones. El graffiti como forma de expresión se está desarrollando pero por una cuestión relacionada con la ideología cordobesa esa evolución se estanca en cierto punto. Para su gusto hace más pintoresca la vida urbana y nos ayuda a escaparnos un poco de la realidad.  Asegura que las pinturas que se hicieron hace poco en los puentes de la Ciudad de Córdoba tienen lindas gamas, tienen mensaje y que cambian un poco la visión que constan de hedonismo, un embellecimiento.

Para Andrade Rion lo atractivo del arte callejero es que está en la calle. Según él hay un dilema, si el arte no tenía en dónde enfocarse y puso el ojo en el arte callejero o si deja de lado lo simbólico quedándose fuera del arte erudito. Dice que el primero es más accesible y comprensible, es algo completamente donado y que es raro que el graffitero sea sponsoreado por marcas que lo apoyen económicamente. Cree que en cierta manera el graffiti tiene un rol marginado en su origen pero que ahora, gracias a la mediatización del arte callejero y al ser aceptado, más que nada por los jóvenes, se forma una imagen social diferente; surge la creación de prototipos, inclusive hablando con respecto a formas de pintar, y se asimila y se acepta como bueno lo que se ve, sobre todo en relación a los colores y la estetización del diseño.

Por Facundo Domínguez